POPULARIDAD DEL FENG SHUI

El Feng Shui tiene cierta popularidad desde hace unos años porque hoy día pasamos mucho de nuestro tiempo entre paredes, dentro de edificaciones, nuestra vivienda, oficina o lugar de trabajo. En cambio, hace solo unas décadas la mayoría de la gente vivía en el campo y la relación hombre-Naturaleza era muy fácil, en verano se interactuaba con el calor, en invierno con el frío y la casa servía poco más que para dormir.

           El Feng Shui trata de la relación que hay entre las personas y el entorno, con lo que nos rodea. Hoy en día, la técnica  facilita enfriar el espacio, calentarlo, iluminarlo en la noche, oscurecerlo en el día y  la relación que tenia nuestro cuerpo con la Naturaleza se ha vuelto un poco caótica, el patrón natural  se ha roto. 

          El interés actual por el Feng Shui, parte de la idea de los chinos de que lo que nos rodea puede estar muy ligado a lo que podamos hacer en la vida; algunos entornos o elementos relacionados con nuestra casa nos pueden ayudar o no en lo que hagamos o queramos.

           El Feng Shui propone hacer cambios en la casa, el color, la decoración, los elementos del paisaje, etc. Pero más allá, el Feng Shui nos da la posibilidad de investigar con una brújula cual es la relación que hay entre nuestros canales (meridianos de acupuntura) y la energía que fluye en la Naturaleza , y extenderlo´

Nuestros meridianos tienen la función de mantener la salud y dar intensidad en nuestra vida sin generar desgaste,   ya no se trataría del color, o de poner determinadas imágenes en nuestro espacio,  sería una acción similar a la acupuntura, donde se buscan puntos,   situados en nuestra vivienda y con resonancia en nuestro sistema de meridianos para potenciar una energía específica con una intención determinada: Ser más creativos, iniciar un nuevo ciclo, ser mas reflexivos o el objetivo que queramos.

     OBJETIVOS DEL FENG SHUI    

           Un objetivo puede ser la salud, a veces alguien nos pide hacer un estudio de su vivienda, porque ya se ha tratado con acupuntura, con homeopatía,  con medicina occidental y tiene una enfermedad  que no remite y  sospecha  ha oído hablar o tiene la intuición de que cuando duerme en su cama se encuentra mal y acaba durmiendo en el sofá o en la cama del hijo, o cuando se va de vacaciones  mejora, por ejemplo. Quizá una situación de riesgo aportada por el lugar,  llevó a esa persona a encontrarse mal en principio y que con el tiempo acabara enfermando.

          Otro objetivo podría ser un proyecto personal que nos gusta, un sueño, que resuena en nuestro corazón y tenemos limitaciones para ponerlo en marcha,  lo que tenemos que hacer es reunir energía, las cosas se pueden hacer según la energía que tengamos, así sea al sueño, necesitaremos mas o menos energía. Aquí el Feng Shui te propone: “Preocúpate de que el vínculo que hay entre tus meridianos de energía, que son los que sustentan tu salud tus emociones, tus deseos, y tus sueños, se incrementen, si se incrementa eso, se generan nuevas posibilidades.

            Originariamente somos exploradores, nos gusta descubrir, reinventarnos la vida, hacer cosas, imaginar situaciones nuevas y que cada día sea un pequeño reto, que no sea un día igual a otro; en este caso el Feng Shui posibilitaría que no todo viniera exactamente como esperas, pero vas a poder realizar tu sueño,  el Feng Shui, pones tu sueño encima de la mesa y ves si la energía de que dispones es suficiente o no. Con qué meridiano está relacionado y  a través del estudio de las formas y de las direcciones,

           Supongamos que es un sueño muy afín con la energía del corazón, entonces empezamos a estudiar la dirección Sur y a situar colores y elementos estratégicos que incrementen esa energía y de alguna manera, estaremos abriendo la puerta y la posibilidad de que el sueño empiece a pasar de ser algo más que una utopía, se empiece a concretar, tal vez que no va a ser como queríamos, no va a ser exactamente como lo imaginábamos, pero esto es como una bola de nieve, pones en marcha una espiral de energía y esta va creando un vórtice y este va atrayendo más y más energía y es posible, que al cabo de unos meses empiece a ser factible…

  ENERGÍA ESPACIO Y TIEMPO, ELEMENTOS DEL FENG SHUI   

 La idea del Feng Shui es que la casa, el entorno o el espacio, son una herramienta. 

          En China, los geomantes hicieron Feng Shui con toda la Naturaleza: En el monte Wudang, por ejemplo, con una extensión de cientos de kilómetros, estos geomantes buscaron hace miles de años los puntos de energía de aquellas montañas y situaron 70 ú 80 edificaciones que generaban un vórtice de energía, aprovechando así la fuerza de aquellas montañas para hacer crecimiento personal, utilizaron la energía de la Tierra  en un espacio de gran dimensión. Nosotros vamos a empezar por la casa, pero el espacio no tiene porqué ser la casa. Cualquier espacio que definiéramos en principio serviría, si quieres hacer Feng Shui y no puedes modificar nada porque supongamos que  la vivienda es de tus padres, o tal vez vives en un piso compartido y no se te permite hacer cambios, puedes empezar en tu habitación, cualquier espacio sirve para hacer Feng Shui.

        Otro elemento que interviene en el Feng Shui es el tiempo, los chinos al igual que en otras culturas, hicieron estudios muy detallados sobre grandes ciclos del tiempo, 200 años, 300 años incluso más , el calendario chino, que es uno de los más antiguos del mundo, tiene  casi 5000 años, dentro de ese calendario tienen ciclos que estudian y explican miles de años, pero si no queremos ir tan allá, en una situación más introductoria, nos plantearíamos nuestro sueño de esta manera : ¿Qué necesito? ¿Energía dinámica o energía pasiva? ¿Necesito aquietarme o dinamizarme y moverme? Son dos posibilidades básicas. Podrías estar en el caso  de llevar tres años con un proceso personal agitado y necesitar un tiempo de calma, en este caso necesitarías energía Yin, la fuerza femenina, la energía de la Tierra, energía que encontramos en la noche o el invierno, entonces se te plantea esta  hipótesis: Si estamos en invierno es fácil capturar esa energía, pero si no, hay determinadas tablas que estudian esos calendarios donde dicen día y hora en que  encontramos una gran cantidad de energía Yin en el tiempo. 

         Si estamos en verano no vamos a encontrar mucha energía fría, mucha energía Yin,  teniendo una visión de conjunto y conociendo las dinámicas del Feng Shui, en ese breve periodo de tiempo podemos capturar también una gran intensidad de energía Yin que nos sirve para calmarnos, para aquietarnos, para el objetivo que tenemos en ese momento, en otros será lo contrario: Dinamizar, cambiar, transformar, destruir ciertas situaciones para construir algo distinto, entonces buscaremos la fuerza opuesta: la energía del sol, la energía del verano, la del Fuego… por lo que  conociendo determinados ciclos del tiempo podemos acceder y podemos usar y movilizar esta energía, por tanto, el pensamiento chino está basado en la idea de que todo es energía, hace unos años esto parecía extraño decirlo en occidente, todo el mundo se reía, pero la ciencia moderna, aunque no se ha popularizado mucho, va en la misma dirección, lo que entendemos por sólido es una energía que se mueve a una velocidad muy lenta, pero si tomamos un microscopio y nos podemos meter entre los espacios de los átomos, se empieza a ver que eso no es tan sólido como aparenta, se parece de alguna manera a la galaxia que nos rodea, pequeños átomos, estrellas, movimientos electromagnéticos que se generan ahí, y sin embargo a nosotros nos parece sólido y no lo es tanto.

           El concepto de energía en el Feng Shui tiene un gran abanico para definir aspectos muy precisos, en occidente decimos: Energía y lo que se nos ocurre pensar es en energía eléctrica, apenas  tenemos palabras para definirla, pero si viéramos la gráfica de tipos de energía que circulan por el cuerpo y que  describe la medicina china o ayurvédica, tendríamos un mapa tan complejo como la bioquímica de la nuestra medicina, y en el que podríamos diferenciar cuatro aspectos de energía que están tanto en el cuerpo como en la Naturaleza y que la casa los potencia o los debilita.

             Una es la energía ancestral. La energía ancestral es la energía más antigua que hay en el universo y en la casa se manifiesta o nos influye a través del subsuelo que hay bajo la edificación donde vivimos. Esa energía es de ciclo largo, Yin, energía fría, lenta, y eso no cambia mucho entre el verano y el invierno, tiene una pauta muy constante porque cíclicamente es muy largo.

             Generalmente vemos la tierra como algo muy sólido, aunque hay movimientos sísmicos, las montañas van cambiando, unas veces tienen nieve, otras no, hay erosión, cada año tenemos una imagen parecida de esa montaña, y sin embargo va teniendo pequeñas transformaciones. De vez en cuando en la tierra suceden grandes explosiones y cambios drásticos, pero, en general, los mapas se hacen y duran cientos y miles de años, por tanto, hay  movimiento, y es muy lento.

                La energía vital está relacionada con todo lo que nos rodea, desde la cualidad de los materiales, aquello que la casa intercambia y nosotros, por estar adentro, y que nos está influenciando constantemente, pintura, ladrillos, cemento, ruido, luz, buena orientación, colores, elementos naturales, paisaje externo, incluso la decoración y los elementos que dejamos repartidos por la vivienda, eso da una vitalidad o la resta.

               Todo lo que nos encapsula tiene un efecto, como lo tiene la ropa, con un tejido sintético tenemos una sensación, con lana o algodón tenemos otra, con los dos se puede vivir, sin embargo, para la transpiración o la salud de la piel los efectos son diferentes. 

Imaginemos la casa como una piel, y después, lo que nos rodea.

Todo el mundo sabe que si hay un bosque o un parque, la sensación es más agradable que con una gran avenida con mucho humo y ruido, la sensación es muy diferente. 

              Y finalmente tendríamos la energía  adaptativa, que depende  especialmente de la cualidad de los materiales de la vivienda. Por ejemplo, si hace mucho frío fuera, y la casa es poco térmica, no mantendrá una temperatura idónea, o si hace calor y dentro también, es posible que nuestra salud empeore.

           Todo este juego de distintas energías, tiene que ver con lo que en medicina china, en taichi, en chikún, y en muchas disciplinas se llama energía Shen, que es el desafío propio de la vida, es decir, nosotros hacemos cosas, pero en realidad es para enriquecer la consciencia propia y colectiva en la vida que compartimos.

           Todo esto viene a decir que el Feng SHUI no solamente tiene un objetivo de cierta armonía con la casa o conseguir logros personales, sino también de ser mas conscientes, de conocer, de descubrir, de asumir retos, de compartirlos y de desarrollar la vida,.

             Nos quedamos con esos cuatro tipos de energía que movilizaría el Feng Shui cuando queremos analizar el espacio y con esto acabamos la primera dimensión: Energía, espacio, tiempo.

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